Quinto Real

Paisaje de Quinto Real

Quinto Real, una de las extensiones de bosque más importantes del Pirineo navarro, es mágico. Más si cabe en los meses de otoño. Sus posibilidades para el disfrute son tan variadas que consigue atraer una “fauna” humana de lo más variopinta: senderistas, aficionados a las setas, fotógrafos, cazadores, ciclistas y moteros. Es imposible no caer en el encantamiento.

Artesiaga Quinto Real SaioaEl topónimo por el que se conoce a este lugar tiene su origen en la Edad Media. La “quinta” era por aquel entonces (siglo XIII) la parte que había que pagar a los reyes navarros por el aprovechamiento de los pastos y del monte. Quinto Real es un paraíso. Más de cuatro mil hectáreas de bosque de hayas, mezcladas con otras especies como robles y castaños, cuyo cuidado comparten cuatro valles pirenaicos: Erro, Baztan, Esteríbar y Alduides.

Un espacio surcado por centenares de riachuelos, lugar de nacimiento del Arga y cuna de tradiciones ancestrales como la caza de paloma con red. Es una sorpresa la variedad de su fauna. Desde palomas, halcones peregrinos y buitres, hasta corzos, jabalíes y ciervos. Es todo un espectáculo escuchar a estos últimos durante la “berrea”, la época de celo, cuyo punto álgido suele darse entre mediados de septiembre y finales de octubre. Se les suele oír sobre todo al anochecer, cuando bajan a los prados.

También custodia este bosque restos de nuestra historia. Merece la pena visitar un lugar tan singular como las ruinas de la Real Fábrica de Armas de Eugi. Fue construida en el siglo XVI (antes que la de Orbaizeta) y allí se fabricaban sobre todo proyectiles para cañones y armas menores. Es toda una aventura, también, tratar de descubrir algunos de los numerosos búnkeres y trincheras levantados durante la posguerra, ocultos y abandonados por el territorio de Quinto Real.

Ascensiones míticas

Hay dos entradas naturales a Quinto Real. Una, por el alto de Urkiaga (donde se encuentra el nacedero del Arga) y, otra, por el de Artesiaga (imagen superior grande) Son los accesos habituales, también, para alcanzar algunos de los montes navarros más míticos. Desde Artesiaga, una excursión clásica es el ascenso al Saioa, desde el que la panorámica del bosque es impresionante. Si vamos por Urkiaga, podemos alcanzar el monte Adi.

Dos senderos de Gran Recorrido atraviesan Quinto Real. El GR11 ó Gran Senda Pirenaica y el GR12 ó Sendero de Euskalherria (o de la Divisoria de aguas cantábrico-mediterránea).

Nuestras casas más cercanas en el Valle de Erro (en Lintzoain, Bizkarreta-Gerendiain y Aurizberri/Espinal) te facilitarán mucho la visita a este paraje único, sobre todo cuando se viste con los colores del otoño.

Fotos: ©MisEscapadasporNavarra.com


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